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“Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder…” – Steve Jobs

Hoy Steve Jobs ha fallecido y como de un ser querido se tratase las sociedades de medio planeta sienten como si algo se hubiese perdido, como si las piezas del puzzle que conforman las relaciones por las que nos movemos se hubiesen desperdigado y hubiese que volver a recolocarlas. Se nos ha ido un icono que nos mostró que la palma de tu mano puede cambiar nuestra forma de pensar y conseguir que algo pequeño pueda hacer algo grande.
Seguro que al sitio donde te desplazas hay un gran hueco para ti, y que el otro Dios no tenga reparos en hacerte un hueco en sus aposentos para que le muestres una app para controlar a los mortales desde un iPad celestial.
Solamente decirte que no solamente cambiaste las comunicaciones, tambien cambiaste las emociones, siempre te agradeceré la ilusión de mi padre al recibir un iPhone 4 de regalo por su cumpleaños y los momentos de felicidad que tuvo mostrándoselo a su nieta.
Estas son nuestras palabras de agradecimiento con las que SomosiPhone ha querido agasajarte desde el respeto y la admiración, pero no son las únicas porque los grandes de la 2.0, tus más fieles competidores, las mentes más brillantes han querido darte un último adiós utilizando el la tecnología de sus palabras…


Bill Gates:

“Estoy verdaderamente triste por la noticia de la muerte de Steve Jobs. Melinda y yo extendemos nuestro sincero pésame a su familia y amigos, y a todo el mundo que Steve ha movido con su trabajo. Steve y yo nos conocimos por primera vez hace 30 años, y hemos sido colegas, competidores y amigos por más de la mitad de nuestras vidas.
Rara vez el mundo se ve a alguien que ha causado un impacto tan profundo como el de Steve, cuyos efectos serán sentidos por muchas generaciones futuras.
Para aquellos de nosotros que tuvimos la suerte de trabajar con él, ha sido un honor alucinante. Steve me hará falta inmensamente”.

Steve Ballmer CEO de Microsoft:

“Quiero expresar mis más profundas condolencias por la muerte de Steve Jobs, uno de los fundadores de nuestra industria y un verdadero visionario. Mi corazón está con su familia, todos lo de Apple y todos los que han sido tocados por su trabajo”.

Paul Allen, cofundador de Microsoft:

“Mis condolencias a la familia y amigos de Steve Jobs. Hemos perdido a un pionero y creador único de la tecnología que sabía cómo hacer grandes productos”.

Barack Obama, presidente de Estados Unidos de America:

“Michelle y yo estamos apenados de enterarnos del fallecimiento de Steve Jobs. Steve estaba dentro de los más grandes innovadores americanos, suficientemente valiente como para pensar diferente, suficiente audaz como para creer que podía cambiar el mundo, y suficientemente talentoso como para hacerlo.
Al construir una de las compañías más exitosas del planeta desde su garage, ejemplificó el espíritu del ingenio americano. Haciendo computadores personales y poniendo internet en nuestros bolsillos, hizo que la revolución de la información no sólo fuera accesible, sino que intuitiva y divertida. Y al poner sus talentos en el relato de historias, ha traído alegría a millones de niños y adultos. A Steve le gustaba decir que vivió cada día como si fuera el último. Porque lo hizo, transformó nuestras vidas, redefinió industrias enteras y logró una de las tareas más extrañas de la historia humana: cambió la forma en que cada uno de nosotros ve el mundo.
El mundo ha perdido un visionario. Y quizás no habrá un tributo más grande al éxito de Steve que el hecho de que parte del mundo se enteró de su fallecimiento en un dispositivo que él inventó. Michelle y yo enviamos nuestros pensamientos y oraciones a la esposa de Steve, Laurene, su familia y todos quienes lo amaron”.

Mark Zuckerberg de Facebook:

“Steve, gracias por ser un mentor y un amigo. Gracias por mostrar que lo que construyes puede cambiar el mundo. Te extrañaré”.

Larry Page CEO de Google:

“Estoy muy, muy triste tras conocer la noticia sobre Steve. Era un gran hombre con logros increíbles y una brillantez asombrosa. Siempre parecía poder decir en pocas palabras lo que tú deberías haber estado pensando antes de haberlo pensado. Su enfoque en la experiencia de usuario por sobre todas las cosas ha sido una inspiración para mí. Fue muy amable al contactarse conmigo cuando me convertí en el CEO de Google y pasó tiempo ofreciendo su consejo y conocimiento aunque no estaba tan bien de salud. Mis pensamientos y los de Google están con su familia y con toda la familia de Apple”.

Sergei Brin, cofundador de Google:

“Desde los primeros días de Google, cuando Larry y yo buscábamos inspiración de visión y liderazgo, no necesitábamos mirar más allá de Cupertino. Steve, tu pasión por la excelencia es sentida por cualquier persona que disfrute tocando algún producto Apple. Y he sido testigo de ella las veces que nos vimos.
En nombre de todos nosotros en Google y de maneras más amplia en la tecnología, serás extrañado. Mis condolencias para tu familia, amigos y colegas en Apple”.

Eric Schmidt, presidente de la junta directiva de Google:

“Hoy es un día triste para todos. Steve definió una generación de estilo y tecnología que no será igualable. Steve era tan carismáticamente brillante que inspiró a las personas a hacer lo imposible, y será recordado como el innovador computacional más grande de la historia.”

Doh-Seok Choi, Presidente de Samsung:

“Steve Jobs introdujo numerosos cambios revolucionarios en la industria de la tecnología de la información y fue un gran empresario. Su espíritu innovador y sus destacados logros serán recordados por siempre en todo el mundo”.

Michael Dell, fundador de Dell:

“Hoy, el mundo perdió a líder visionario, la industria de la tecnología perdió a leyenda icónica y yo perdí a un amigo y colega fundador. El legado de Steve Jobs será recordado por generaciones. Mis pensamientos y oraciones van hacia su familia y el equipo de Apple”.

Steve Case, cofundador de AOL:

“Me siento honrado de haber conocido a Steve Jobs. Ha sido el empresario más innovador de nuestra generación. Su legado vivirá por siempre”.

Steve Jurvetson, Director de Draper Fisher Jurveston:

“Steve Jobs y mi padre son mis héroes. Haber trabajado con Jobs en los tortuosos días de NeXT, haber visto el crecimiento de Apple. Sólo estoy orgulloso de que fue capaz de estar detrás de los grandes momentos de Apple. En los niveles personales y corporativos, este es el camino de un arquetipo convertido en una hipérbole. Steve Jobs ahora descansa con la sublime satisfacción de la inmortalidad simbólica”.

Randall Stephenson, CEO de AT&T:

“Estamos tristes por la muerte de Steve Jobs. Steve era un inventor icónico, visionario y empresario y tuvimos el privilegio de conocerlo como compañero y amigo. Todos aquí en AT&T ofrecemos nuestros pensamientos y oraciones para la esposa de Steve, su familia y su familia en Apple”.

Jason KIlar, CEO de Hulu:

“Steve Jobs movió industrias, compañías y más importante, personas. Su pensada terquedad y sus altos estándares han inspirado y continuarán inspirando a empresarios, líderes e innovadores alrededor del mundo”.

Dan Rosensweig, COO de Yahoo:

“Su legado más grande ha sido el de millones de desarrolladores y empresarios que ha inspirado al inventar la plataforma que creó. Sus propias invenciones han cambiado la manera en la que todos trabajamos, vivimos y nos comunicamos; es como otros que inventen y creen sobre su plataforma, llevarán su legado por otros 100 años”.

Ed Catmull y John Lasseter, colegas de Steve Jobs en Pixar:

“Steve Jobs fue un visionario extraordinario, nuestro amigo querido y la luz guía en la familia Pixar. Vio el potencial de lo que Pixar podía ser antes que el resto de nosotros y más allá de lo que cualquier había imaginado. Steve tomó un riesgo con nosotros y creyó en nuestro loco sueño de hacer películas animadas por computador; la cosa que siempre dijo fue simplemente “hacerlo asombroso”. Él es la razón por la que Pixar resultó como lo hizo y su fortaleza, integridad y amor por la vida nos han hecho mejores personas. Será parte del ADN de Pixar por siempre. Nuestros corazones están con su esposa Laurene y con sus hijos durante este periodo increíblemente difícil”.

A continuación dejamos el texto que resume el espiritu que Steve dejó en vida en el discurso que ofreció tras doctorarse en la Universidad de Standford en 2005:

…”Gracias.

Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestro comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué.

A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria.

Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre “conectar los puntos”.

Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé?

Comenzó antes de que yo naciera.

Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer.

Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña.

Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando:

“Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?”

“Por supuesto”, dijeron ellos.

Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.

Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula.

Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo.

Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien.

En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.

En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna.

Me encantaba.

Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

Os daré un ejemplo.

En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano.

Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía.

Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía.

Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí.

Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen.

Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.

Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea.

Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados.

Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30.

Y me despidieron.

¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado?

Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte.

Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria.

Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley].

Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.

No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.

Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida. Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa.

Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.

Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.

El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando.

No os conforméis.

Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis.

No os conforméis.

Mi tercera historia es sobre la muerte.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.

Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.

Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.

Hace casi un año me diagnosticaron cáncer.

Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir.

Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.

Viví todo un día con ese diagnóstico.

Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía.

Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:

Nadie quiere morir.

Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.

Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.

No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.

No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.

Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición.

De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.

Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google, era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número.

Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad.

En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si sois aventureros. Bajo ella estaban las palabras:

“Sigue hambriento. Sigue alocado”.

Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado.

Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso a vosotros.

Seguid hambrientos. Seguid alocados.

Muchísimas gracias a todos”…

A continuación el vídeo de aquel discurso subtiulado al castellano:

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