Aunque Instagram se haya “columpiado” con las famosas leyes de privacidad. y haya conseguido que la gente salga despavorida en busca de otras alternativas fotográficas, en mi caso sigo siendo un instagramer convencido, cuyo uso lo tengo alejado de sustituto peyorativo del espejo de mi baño.

Mientras que muchos lo usamos para mostrar lo que las cámaras de nuestros dispositivos móviles muestran desde el ojo al exterior, y tratamos de sacar el mayor número de me gustas plasmando el entorno paisajistico que nos rodea, otros usuarios incomprensiblemente deciden “medirsela” utilizando el autoretrato para agrandar su ego narcisista.
Algunos podríais achacarme una opinión sesgada y criticona, pero en éste caso me remito única y exclusivamente a los datos, pues el tercer hashtag más usado en Instagram es #me, donde podemos encontrar ni más ni menos que 90 millones de autoinstantáneas en las que los usuarios nos muestran su yo.

10. #girl
9. #picoftheday
8. #beautiful
7. #instamood
6. #photooftheday
5. #tbt (Throwback Thursday)
4. #cute
3. #me
2. #instagood
1. #love

Yo soy de los que pienso que Instagram en muchos casos está infravalorado, y su uso a veces es demasiado banal y superficial. Por supuesto, no hay nada intrínsecamente malo en la publicación de autorretratos, al fin y al cabo un buen aspecto físico es algo que reclama la sociedad y al igual que en el mundo real, a nuestro cerebro le encanta los estímulos que indican elogios hacia nuestro yo.
Pero es tan importante el efecto #me #yo que incluso ha convertido a desconocidos en verdaderas estrellas del mundo 2.0
Michael Saba es un joven de 15 años de edad, de Boca Raton, Florida, cuyas fotos a menudo encuentran la misma repercusión que las subidas por estrellas del pop adolescente, atletas o los fotógrafos profesionales. A pesar de sus 45.000 seguidores y hordas de fans adolescentes, Saba no es una celebridad, “sólo un chico que toma las imágenes” como se puede ver en su bio. Su cuenta está copada de Autoretratos y cada imagen suele llevar condicionado 5000 me gustas.
Curiosamente las fotos no tienen absolutamente nada de particular, pero por alguna extraña razón cada foto es un éxito masivo, mientras que él incomprensiblemente sigue a un solo usuario, llamado chandlor, que a su vez tiene 37 mil seguidores, 77 imagenes subidas y como era de esperar sigue únicamente a @notmichaelsaba. Eso sí algo raro hay, pues ambos chavales llevan desde principio de año en la red social y su primera imagen subida ya tenía la friolera de 2000 me gustas.
Éste efecto masivo en Instagram, según los psicólogos puede conllevar un efecto positivo, pues gracias a Instagram y los móviles se está cambiando el estereotipo de belleza, que tradicionalmente ha estado relacionado con la perfección y grandes dosis de photoshop para eliminar imperfecciones y celulitis.
“Me gusta pensar que Instagram ofrece una resistencia silenciosa a la ondanada de imágenes perfectas que nos enfrentamos cada día”, escribe Sarah J. Gervais en Psychology Today .“En lugar de ser bombardeado con esas creaciones cuasiperfectas … podemos ver a través de nuestro Instagram imágenes de personas reales “.
Algunas investigaciones sugieren una correlación entre los medios sociales y el narcisismo, “Es probable la gente use los medios sociales de manera narcisista, y que algunos medios de comunicación sociales consigue aumentar el narcisismo”.